Filtraron el pasaporte de Messi y del plantel entero. No fue ransomware: fue una planilla sin tachar.
No hubo un grupo seis meses adentro de la red. Hubo un Excel enviado a la prensa sin tapar los datos, cuando los pasaportes de Islandia, en la misma hoja, sí estaban tapados. Se podía. Nadie lo hizo.